T E X T O S

Comentarios y reflexiones propuestos durante el periodo de cuarentena.

2.3. VIDEO ARTE: Primera Etapa

Plantearse el origen y el porqué de las cosas es un ejercicio habitual en todo aquel que despierte interés por las prácticas artísticas. Pues bien, ¿Cuál ha sido el origen de éstas? Es un aspecto desarrollado en este texto que me parece interesante. Todos, o casi todos, éramos conscientes de la existencia del videoarte, pero, por ejemplo, yo nunca me había planteado la necesidad de aquel entonces de sus precursores como Nam June Paik o Wolf Vostel de dar una respuesta a los fenómenos audiovisuales plenamente comerciales y transmitidos en televisión. Pienso que la labor que hicieron ellos y todos sus contemporáneos con su experimentación, ha sido una pieza esencial en el desarrollo de nuevas formas de arte, planteando nuevas (anti) estéticas.

Procesos simples como transformar el clásico discurso audiovisual lineal, cambiar parámetros de la imagen, o simplemente utilizar esta para transmitir ideas más abstractas y sin una intención clara, eran prácticas que no se habían logrado plantear antes. Incluso tuvieron valor de dejar constancia de su locura bajo grabación de vídeo, como es el caso de la video- performance. Fueron los valientes protagonistas de la experimentación artística que prosigue a toda nueva invención, en este caso tecnológica.

No estoy muy informada de este ámbito artístico, pero lo que sí puedo aportar es mi experiencia con una exposición que visité acerca de Bill Viola, también artista de este campo. Para mí supuso un antes y un después, así como una nueva forma de apreciar este tipo de arte, más cerca de las preocupaciones y estilos de vida de la época actual que vivimos.

2. 5. VIDEOCREACIÓN, VIDEOINSTALACIÓN Y ARTE SONORO en el Arte Contemporáneo

La pintura, hasta hace relativamente poco tiempo, ha sido considerado el medio artístico pictórico por excelencia, mediante el cual los artistas transmiten su peculiar visión del entorno que les rodea. Partiendo de representaciones figurativas, conforme ha ido desarrollándose este medio, ha desembocado en estudios y lenguajes más complejos, llevándolo a la abstracción. Como consecuencia, se ha ido separando cada vez más del público general, quien en su inmensa mayoría se encuentra lejos de entender estos conceptos. Entran en juego entonces, y siguiendo el mismo proceso de desarrollo, los nuevos medios audiovisuales: la fotografía y vídeo. Capturan fragmentos de la realidad ya existentes lo que, unido a la facilidad de visualización que nos presentan en una época rodeada de pantallas, los hace mucho más accesibles para cualquier espectador.

El artista manipula imagen y sonido, previa reflexión, para transmitir un mensaje determinado. Por ejemplo, en el caso de The House de Eija-Liisa Ahtila, no es casualidad el uso de 3 pantallas ni la simultaneidad del tipo de imagen y audio elegido, sino que corresponden al concepto y percepción que esta autora quería desarrollar y transmitir. Otro ejemplo es Doug Aitken con Sleepwalkers, quien adopta un lenguaje artístico bastante diferente, mucho más acelerado. Juega con diferentes planos, ritmos y escenarios, conforme a su mensaje. Siendo la primera una obra mucho más intimista, Sleepwalkers busca todo lo contrario: llamar la atención de la población. Aunque el espectador no busque toparse con su mensaje (yendo al museo específicamente a encontrarse con él) este interfiere en su camino al encontrarse proyectado en los grandes rascacielos de Nueva York.

Esta comparación es sólo un ejemplo de la facilidad de propagación y difusión de estos lenguajes, así como de su versatilidad y diferentes enfoques dependiendo de su autor. Por supuesto dentro de esto cabe también una representación más abstracta de discurso menos lineal, como en el caso de VJing con Timber.

El arte sonoro también toma importancia en esta variante, dejando de lado la parte visual para centrarse únicamente en la acústica, consiguiendo nuevos modelos de percepción, hasta ahora desconocidos y totalmente diferentes del sonido musical al que estamos acostumbrados.

3. 4. FORMATOS Y MEDIOS DE EXPORTACIÓN Y DIFUSIÓN

A la hora de exportar un vídeo, es importante recordar que este se compone tanto de imagen en movimiento como de audio. Asimismo, mediante el códec que utilicemos para comprimirlo o descomprimirlo, estaremos decidiendo qué soporte utilizaremos para reproducirlo. Se trata de un algoritmo matemático que lo transforma en función al canal de reproducción que vayamos a utilizar.

Si hablamos del vídeo, (imagen en movimiento), este se puede guardar en diferentes formatos, en función del tipo de archivo que queramos obtener. Multitud de desarrolladores han creado sus propios formatos, en función del sistema operativo que se vaya a usar para reproducirlo (Windows Media Video, Real Video, QuickTime…), o el modo en el que vayan a almacenar la información (AVI, DV, HDV…). El formato que elijamos delimitará, a su vez, el tipo de códec que podamos utilizar posteriormente.

En cuanto al audio, decidiremos en función al tipo de sonido que estemos trabajando y al uso que vayamos a hacer de él después. Si queremos trabajar el archivo en bruto con su máxima calidad (trabajos profesionales o edición de audio previamente a comprimirlo), usaremos el formato WAV. Para usos más cotidianos conviene utilizar formatos más versátiles y portables como MP3 (el más extendido), OGG (desarrollado por Linux) o WMA (desarrollado por Windows), que cuentan con pequeñas diferencias entre sí, pero son bastante parecidos en líneas generales. Si el archivo de audio en cuestión se trata de música, podría resultar interesante el uso de formato MID, concebido especialmente para ello al funcionar al igual que los propios instrumentos, reconociendo y reproduciendo directamente notas musicales, en lugar de sonidos.

En cuanto al códec, se decide en función al nivel de compresión que se quiera utilizar, y al formato de video que hayamos elegido, ya que no es compatible con todos. Entre ellos podemos encontrar el DV (comprime el vídeo, pero no el audio); el H.264 (gran capacidad de compresión); o el códec Animación (indicado especialmente para video en 2D, rápido y sin pérdidas); entre muchos otros.

Por último, cabe añadir que habremos elegido el formato y códec en función de la difusión que vayamos a darle al vídeo. Podemos haber decidido almacenarlo, guardándolo como archivo de datos; compartirlo en streaming, enviándolo a un servidor para su reproducción online; o delimitarlo para su reproducción doméstica, almacenándolo en un soporte magnético u óptico teniendo en cuenta su compatibilidad con el reproductor a utilizar, así como la disponibilidad de un hardware y software adecuados.

Existen combinaciones predeterminadas para todos los parámetros anteriormente explicados, que han sido popularizadas en función de sus utilidades más comunes.

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